Se hace tan larga la espera
del tiempo que llega
y que no vuela,
más bien altera,
los latidos al mirarte
o peor, mirar tu estela…
Y el paso galopante
de tus pies sobre la acera
de aquel parque donde aún espera
el aire que dejaste,
volando entre las palmeras.
Y donde me amaste
y sentimos, que todo se iba al traste
pero aun así, sueño
sueño con besarte
y amarte hasta que,
el cielo venga a dejarme
un rayo de luz,
tinieblas mutantes.
Pasadizos entre las colmenas de tus ojos
, mirarte, sentir que todo empieza, o acaba
en el instante,
en que me amaste.
Derretir la tierra, en un instante
tomarte la mano, como prestarte
una sonrisa etérea y mirarte,
hacerte mía, en ese momento,
darte, lo que nunca olvidaste…
En el aroma de mis labios,
cuando los besaste,
y en el banco donde sentados,
supimos lo que el amor,
no quiso regalarse…
Y aunque el tiempo pase,
y sentado en ese banco, otros se hallen,
y en la frontera de los sueños,
lo anhelase,
seguiré sentado en ese banco,
con mis ojos clavados en los tuyos
y la vida ese preludio
entre sentir, volar, llorar y amarte.